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Contralor Bermúdez responde a la UDI: “¿Por qué voy a renunciar? No ve que estamos haciendo el trabajo”

2 de abril 2019

El jefe de la Contraloría ratificó que la auditoría al municipio de Viña del Mar es “totalmente correcta, hay confianza plena en el trabajo que han realizado los equipos auditores, aquí no hay ningún cambio de metodología”.

El contralor general de la República, Jorge Bermúdez, salió al paso de la polémica generada durante el fin de semana luego de que se publicara que las contralorías regionales aplicaban distintas metodologías para las auditorías municipales, por lo que los resultados podrían variar entre la utilización de una técnica u otra.

Al respecto, el contralor señaló que “aquí no hay ninguna distinta vara para medir a nadie. Lo que nosotros hemos hecho (…) es aplicar la metodología que siempre ha aplicado la Contraloría, es hacer la contabilidad, tomar la contabilidad de los municipios y realizar la auditoría de la manera que lo ha hecho siempre la Contraloría”.

“Un principio básico de la auditoría es la fiabilidad de la información, cuando esa información no es completa, cuando esa información está desactualizada, cuando esa información está escondida y por lo tanto tiene que buscarla en los recovecos de la municipalidad, obviamente tiene que empezar a adaptar esa información que está recibiendo y eso es lo que ha ocurrido en este caso”, agregó Bermúdez.

En esa línea, el contralor sentenció que “los equipos de auditoría de la Contraloría y en particular los equipos de la Contraloría Regional de Valparaíso, que auditaron la municipalidad de Viña, son equipos con mucha experiencia, que tienen todo mi respeto y toda mi confianza en el trabajo que han realizado”.

“Muchas veces lo que ocurre es que hay información que no está sobre la mesa, que se está omitiendo y que por lo tanto el auditor va a tener que ponderar para saber cómo puede llevar a cabo esa auditoría”, añadió el jurista.

El también abogado afirmó que en el caso de la municipalidad de Viña del Mar “el saldo inicial de caja, que corresponde a los recursos que pasan de un año a otro en un determinado servicio público, en este caso, en una municipalidad, ese saldo inicial de caja, para poder ser utilizado necesita una cuestión fundamental que es que sea de libre disposición para poder aplicarlo al presupuesto”.

“En el caso de Viña, por qué no se consideró el saldo inicial de caja que era $5.200 millones, porque esa plata estaba destinada, por parte del Ministerio de Cultura a poder terminar, de una vez por todas después de 9 años, con las reparaciones del Teatro Municipal y las reparaciones del Palacio Vergara, por lo tanto esa plata no era de libre disponibilidad y por eso el auditor correctamente no lo consideró como saldo inicial de caja”, sostuvo Bermúdez.

En esa línea, el contralor manifestó que “respecto de los ingresos devengados, es decir, la plata que se supone que el municipio va a recibir. Aquí el criterio que utilizó el auditor fue un criterio podríamos decir conservador”.

“Históricamente, por esos mismos conceptos en que el municipio consideraba que iba a recibir $8 mil millones y fracción, en realidad lo que recibía históricamente eran 500 millones. Por lo tanto, si históricamente usted ha recibido por un determinado concepto $500 millones por qué de un año a otro va a pegarse un salto de 7500 millones o más para considerar que iba ser un ingreso. Eso fue el factor”, sostuvo el jurista.

Además, Bermúdez expresó que “respecto solo de lo financiero en esa municipalidad, acá lo que se hizo fue considerar los compromisos, es decir el devengado, pero además cuando aparecen en una caja documentos que no están en la contabilidad o con documentos representativos de deuda que no están reflejados en los libros contables, obviamente que el auditor debe incorporarlos en la auditoría”.

Por otro lado, Bermúdez se refirió a una posible salida del cargo luego de la UDI anunciara que solicitaría dicha situación. En ese sentido, el contralor se cuestionó “¿por qué voy a renunciar?, no se da cuenta que estamos haciendo el trabajo”.

“Lo que pasa es que aquí ocurre siempre el problema del auditor y el problema del contralor, cuando empiezan a aparecer cosas que empiezan a molestar, entonces hay gente que lo que cree que hay que hacer no es perfeccionar el control o hacer mejor su propia pega, sino que atacar al que está haciendo su trabajo”, apuntó el abogado.

Por último, el jefe de la Contraloría General de la República ratificó que la auditoría al municipio de Viña del Mar es “totalmente correcta, hay confianza plena en el trabajo que han realizado los equipos auditores, aquí no hay ningún cambio de metodología”.

“Como hay que basarse en la realidad y la realidad a veces es distinto a lo que están mostrando los libros, es pega del auditor, del fiscalizador, encontrar cual es la realidad del punto de vista financiero”, concluyó Jorge Bermúdez.

Fuente: eldinamo.cl