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Notarios: La fe pública requiere reformas

21 de junio 2018
Arturo Alessandri Cohn
Presidente del Colegio de Abogados de Chile A.G.

El Colegio de Abogados, en su constante preocupación por el Estado de Derecho, ha manifestado un especial interés por el sistema notarial en Chile. En 2017 se organizó en el Colegio el seminario “El régimen notarial en Chile: propuesta de cambio”, actividad que contó con la participación del Ministerio de Justicia, la Asociación de Notarios, Conservadores y Archiveros de Chile, y destacados académicos.

Con motivo de la reciente publicación del “Estudio de Mercado sobre Notarios”, realizado por la Fiscalía Nacional Económica (FNE), estimamos de suma necesidad convocar, antes del 17 de julio de 2018, fecha límite que ha establecido la propia FNE para presentar observaciones, nuevamente a los principales actores involucrados, con el fin de analizar críticamente este informe, y en particular, las propuestas de largo y corto plazo que en él se efectúan. Miramos con mucho interés el etudio, pues da a conocer una gran cantidad de información, principalmente económica, que por primera vez se reúne y se publica, y que incluye diversas y valiosas recomendaciones para una nueva política pública sobre la materia. Coincide esta publicación con el trabajo que está actualmente haciendo el gobierno, por intermedio del Ministerio de Justicia, en cuya agenda figura la modificación al sistema de notarios y conservadores.

La institución de la fe púbica es una materia importante en nuestra legislación. La certeza jurídica admite reformas para permitir el uso de medios tecnológicos, para hacer frente a los actuales requerimientos de la sociedad chilena. En conformidad con la legislación actual (COT), los notarios son considerados auxiliares de la administración de justicia, están sujetos a un régimen de derecho público, y son parte del Poder Judicial. Sin embargo, sin necesariamente excluirlos del Poder Judicial, es posible buscar mejores sistemas alternativos a los ministros visitadores que deben concurrir a cada notaría cada cierto tiempo.

El informe de la FNE muestra, además, cuáles son los trámites más frecuentes que requieren de una notaría. Es evidente la necesidad de revisar la cantidad de trámites que requieren firma notarial. La incorporación masiva de la firma digital y la necesaria reforma digital del Estado, debieran reducir drásticamente la necesidad de autenticar tanto documento.

Los aranceles de los notarios están regulados por el Ministerio de Justicia, pero no han sido actualizados desde 1998, lo que se ha traducido en una gran disparidad de valores, en general, muy superiores al arancel.

Un aspecto bastante desconocido de los notarios, y que entiendo no fue recogido por el informe, dice relación con la labor que desempeñan en el campo de la justicia preventiva, actividad que importa un beneficio a favor de las personas y del Estado, con ahorro de tiempo y recursos.

El diagnóstico económico es muy interesante e indicativo de que el monopolio legal, en su estado actual, puede producir ingentes recursos para quienes administran el oficio de notario. Pareciera necesario definir pautas objetivas para aumentar la cantidad de notarios e introducir mayor competencia mediante un mejor servicio y, por supuesto, con mayor tecnología e innovación.

La regulación legal, el sistema de nombramientos, la responsabilidad civil y el contexto tecnológico en que se desenvuelve actualmente el oficio notarial, son temas de suma actualidad que impactan en el ejercicio de la abogacía y que demandan una revisión, discusión, análisis y propuestas con el fin de perfeccionar el sistema notarial, acorde a los requerimientos de la sociedad chilena.

Fuente: Diario Financiero