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Patricia Muñoz, Defensora Nacional de la Niñez
“Ojalá lleguemos al día en que ningún niño deba ser retirado de su casa para ingresar a una residencia”

6 de mayo 2019

Considera fundamental pasar desde la lógica asistencialista y caritativa con que hasta ahora el Estado se ha ocupado de la infancia vulnerable, a otra basada en la obligación jurídica de proteger los derechos humanos de niños y adolescentes. Es tiempo, dice, de pasar de los discursos a las acciones concretas.

Cerca de un año después de haber asumido como la primera defensora nacional de la niñez en la historia de Chile, en julio de 2018, luego de haber sido elegida por unanimidad del Congreso, imponiéndose por sobre otros nueve candidatos, Patricia Muñoz García habla con convicción y apasionamiento sobre la infancia desvalida. Afirma que las necesidades y derechos de los niños y adolescentes “no le pertenecen a la derecha ni a la izquierda ni a ningún sector político”, sino que deben ser una responsabilidad compartida por todo el país. En su opinión, ello “nos obliga a transitar desde la visión caritativa y asistencialista que ha tenido el Estado chileno hasta ahora, a una obligación que implica satisfacer desde toda perspectiva los derechos de este grupo vulnerable de la población”.

Abogada de la Universidad Católica de Temuco y ex directora de la Unidad de Derechos Humanos, Violencia de Género y Delitos Sexuales de la Fiscalía Nacional, creció en Osorno como hija mayor de un empleado bancario y una dueña de casa y pertenece a la primera generación de profesionales en su familia.

– Mi interés por trabajar en materias relacionadas con los derechos de la niñez se relaciona con mi experiencia previa en el ámbito laboral, en el cual tuve la oportunidad de investigar muchísimas causas donde las víctimas eran niños, niñas y adolescentes, cuyo desarrollo se veía tremendamente afectado a causa de delitos sexuales -explica-. Eso marcó en mí un interés por promover las mejores condiciones para que ellos pudieran enfrentar distintos procesos, especialmente en el contexto de las vulneraciones, que implicaban situaciones muy complejas, donde ellos no encontraban un apoyo real de sus entornos más cercanos.

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Fuente: Revista del Abogados N° 75