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Blumel asegura que se buscarán «cambios profundos que pueden incluso derivar en una nueva Constitución»

11 de noviembre 2019

El ministro del Interior explicó los tres mecanismos que el Gobierno propondrá para el debate en torno a la Carta Magna, recalcando que es necesario un «acuerdo amplio» para el proceso.

El ministro del Interior, Gonzalo Blumel, aseguró que el Gobierno promoverá mecanismos para introducir «cambios profundos» a la Constitución y no descartó que en ese marco se pudiera generar una nueva Carta Magna.

El secretario de Estado explicó que el Ejecutivo apuntará a impulsar «un acuerdo amplio de todos los sectores» buscando crear «un mecanismo que permita introducir cambios profundos, que pueden incluso derivar en una nueva Constitución».

En ese sentido, señaló que el Gobierno ha definido tres criterios para iniciar el proceso, estableciendo en primer lugar que debe ser a través de un mecanismo «deliberativo y democrático».

La apuesta -dijo- será reformular la Carta Magna a través de un congreso constituyente, aunque aclaró que «la opción de una convención constituyente es una alternativa que yo creo que hay evaluar».

Participativo

En segundo lugar el titular de Interior estableció que debe hacerse de forma «participativa»: «Por de pronto, a lo menos, un plebiscito ratificatorio donde toda la ciudadanía ratifique o no que el texto constitucional que surja de este congreso constituyente o el mecanismo que concordemos. En definitiva, que sea validado por todos y sea la nueva casa común», dijo Blumel.

Asimismo dijo que el Gobierno respaldará la consulta que impulsan las municipalidades y que se realizará el próximo 7 y 8 de diciembre, ya que es «una muy buena fórmula». Es por eso que se buscará «el formato jurídico-administrativo» para darle validez a esa instancia.

En la misma línea de participación ciudadana, el ministro del Interior dijo que «incluso, y puede que me reten algunos, pero creo que también habría que recoger las conclusiones de los cabildos autoconvocados que se hicieron durante el gobierno anterior» de la ex Presidenta Michelle Bachelet.

Consultado sobre si el resultado de estas consultas será vinculante al proceso de reforma de la Constitución, el ministro indicó que «es un insumo.». «El Presidente lo dijo, vamos a escuchar humildemente y de este proceso de diálogo y consulta obviamente vamos tomar las decisiones en función de eso», sostuvo.

Plebiscito

En este mismo punto dijo no coincidir con la solicitud de algunos sectores de hacer un plebiscito previo porque «tengo la impresión que es una pregunta que está bastante respondida y que la consulta de los alcaldes va a dar cuenta de que hay una aspiración de tener un nuevo texto constitucional».

Además planteó que la «complejidad» de eso es «¿qué le vamos a preguntar a la gente?».

«Porque dicen preguntar entre una asamblea, entre una convención y un congreso constituyente, pero ¿qué es lo que es una asamblea?. Puede haber múltiples formas o expresiones. ¿O qué es lo que es una convención?».

«El problema de hacer una pregunta sobre algo que no está diseñado, puede producir algo similar al Brexit, donde preguntamos por un objetivo y ahora no hay ninguna posibilidad de construir un camino para llegar a ese objetivo», agregó el ministro del Interior.

Por último, un tercer criterio que planteó el secretario de Estado para este proceso es que «tiene que tener plazos, un cronograma establecido. Por ejemplo, que sea de aquí, durante este período presidencial, de forma tal que tengamos en uno o dos años más nuestra nueva carta constitucional, si es que esa es la voluntad mayoritaria de la ciudadanía».

El ministro insistió en el «acuerdo amplio» de todos los sectores políticos ya que para iniciar un proceso de cambios o nueva Constitución se requiere de un amplio quórum en el Congreso (104 diputados, 29 senadores). Además explicó que el Ejecutivo se «sumará» al debate que ya se produce en la Comisión de Constitución de la Cámara donde se discute una reforma al Capítulo XV de la Carta Magna y el mecanismo para su modificación.

Orden Público

El titular de Interior y Seguridad Pública fue consultado por su evaluación respecto al accionar de Carabineros, especialmente por los manifestantes que han sufrido lesiones en sus ojos (perdiendo la visión de uno de ellos o ambos) por el uso de perdigones o balines.

El ministro recalcó que existe una «diferencia» entre las movilizaciones pacíficas que se han generado en estos 20 días y aquellas en que «hemos visto una ola inusitada de violencia, de destrucción, que yo creo que no habíamos visto al menos desde el retorno de la democracia».

«Carabineros no usa o no debe usar la fuerza en forma arbitraria, el Estado tiene el monopolio de la fuerza», planteó el ministro recalcando que el personal policial debe actuar de acuerdo al protocolo actualizado en diciembre pasado y que rige a partir de marzo de este año.

De todos modos reconoció que «no hay duda que hemos conocido casos que pueden eventualmente significar vulneraciones, atropellos».

Ante la pregunta si está dispuesto a prohibir el uso de balines indicó que «los medios tienen que ser progresivos, en consecuencia yo creo que hay que ser muy cuidadosos en introducir cambios que puedan significar una situación de violencia que termine siendo peor. Recuerdo el caso del año 2011, donde se discutió esta misma situación por el tema de la lacrimógena, que se prohibieran por un tiempo derivó en más violencia. Por lo tanto hay que ser muy prudentes y muy responsables».

«Lo que corresponde es exigir el cumplimiento estricto (del protocolo) y cuando alguien se desvía, lo que corresponde es que se investigue y se sancione administrativamente y penalmente», concluyó Blumel.

Fuente: emol.cl