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“No hay mejor control del exceso del yo que una sala de clases en esta escuela de Derecho”

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10 de agosto 2017
Enrique Barros Bourie

El pasado 9 de agosto, se realizó la presentación del libro “Lo público y lo privado”, donde más de una veintena de académicos nacionales rinden homenaje, a través de sus escritos sobre diversas materias, a la figura de este destacado profesor de Derecho Civil de la U. de Chile, reconocido además por haber sido presidente del Colegio de Abogados, del Centro de Estudios Públicos, desde 2015, y abogado integrante de la Corte Suprema.

“Me he dedicado mucho tiempo a estudiar y enseñar, pero quisiera decirles que no tienen nada que agradecer, porque mi vida académica ha sido mucho menos gratuita de lo que pudiera haber sido”. Así comenzó su discurso el abogado y profesor de Derecho de la Universidad de Chile Enrique Barros Bourie durante la presentación del libro que, de la mano de ensayos de destacados abogados y académicos nacionales, muchos de ellos antiguos estudiantes suyos e incluso varios discípulos, lo homenajea.

Y es que para el académico la retribución está en los alumnos, esos miles que a lo largo de su más de cuatro décadas como docente ha tenido: “No hay mejor control del exceso del yo que una sala de clases en esta escuela de Derecho”, dijo y luego agregó: “Los estudiantes, por intuición de espíritu joven, inteligentes, abiertos a entender, distinguen al vuelo lo que es una opinión o una doctrina indefendible (…) Sin encontrarme con muchas generaciones de jóvenes despiertos, estoy seguro de que habría sido mucho más pobre, porque ellos son el mejor antídoto contra la imposición y el narcisismo”.

Dos de esos antiguos alumnos fueron precisamente los responsables de esta obra de 1.206 páginas titulada “Lo público y lo privado en el Derecho. Estudios en homenaje al profesor Enrique Barros Bourie” (Thomson Reuters). Se trata de Juan Carlos Marín, estudiante de su primer curso de Derecho Civil, en 1985, y Adrián Schopf, uno de sus últimos ayudantes y quien además lo acompañó en la investigación jurisprudencial para la edición de su libro sobre Responsabilidad.

A lo largo de su discurso el académico recalcó en más de una oportunidad su agradecimiento a los estudiantes, incluyendo especialmente a aquellos “inquietos” que lo acompañaron en los talleres de lectura voluntarios, así como también aquel concurso académico que en 1969 —y solo cuatro meses después de su egreso—por primera vez ofreció ayudantías jornada completa y donde obtuvo una de ellas para la cátedra de Introducción al Derecho de la U. de Chile.

De la misma forma en que Barros ha tenido destacados discípulos, hubo otros antes que también lo encauzaron a él en su camino académico. Así, recordó las figuras de Jorge Millas, “por su libre inteligencia, que me transmitió la fascinación por las humanidades y me impulso a postular en este concurso”; Antonio Bascuñán Valdés, “porque amaba enseñar y contagiaba en mi época de ayudante la fascinación por la universidad”; Arthur Kaufmann, en ese entonces una figura clave de la Filosofía del Derecho en Alemania y “que en tiempos menos cosmopolitas que los actuales recibió con afecto a un joven que con un alemán todavía balbuceante venía desde el final del mundo a doctorarse”. Porque el profesor obtuvo este grado (summa cum laude) en la U. Ludwig-Maximillian de München, en 1983, aunque antes se graduó en Filosofía en la Hochsule für Philosophie (1976-1977) y en Derecho (1974-1978), en este mismo plantel.

Sin embargo, no todo ha sido academia en su vida, ya que también fue presidente del Colegio de Abogados (2007-2011), miembro del Consejo Superior de la U. de Chile (2012-2014), abogado integrante de la Corte Suprema (2000-2006) y, desde hace dos años, presidente del Centro de Estudios Públicos (CEP), organismo al que ingresó en 1985 como consejero.

Los homenajes

La presentación contó con las palabras de los profesores de Derecho Civil María Agnes Salah —quien hizo su tesis de licenciatura con Barros como guía—, José Miguel Huerta y Hernán Corral, señalando este último que tanto como el libro es “reflexivo, dialogante, innovador y tradicional, multifacético y de una estética elegante pero a la vez cálida y acogedora”, lo mismo se puede decir del homenajeado, quien encarna todas esas cualidades tanto en su persona como en su trabajo.

Junto con eso, el profesor de la U. de los Andes destacó, además de las características humanas de Barros, sus importantes aportes al estudio del Derecho nacional, asegurando que su contribución ha sido “innovadora, pero de aquella innovación que no desprecia la doctrina tradicional (…) Tampoco gusta de la novedad por la novedad y muchas veces prefiere atenerse a las construcciones dogmáticas que ya se han consolidado si estas funcionan razonablemente bien en la práctica”.

Así, señaló que una de sus principales obras: el “Tratado de Responsabilidad Extracontractual”, que en su momento fue elogiado por el jurista español Fernando Pantaleón como el mejor escrito en lengua castellana sobre la materia, “contiene un tratamiento avanzado de esta parcela de la litigación civil, pero como podrá comprobar cualquier lector, no se ha desdeñado lo clásico: se cita profusamente la obra de Alessandri”, recordando además que fue uno de los primeros en advertir públicamente que convertir el recurso de protección, “una acción de cautela urgente, que lo que quería no era más que impedir la autotutela, en una panacea para todos los problemas jurídicos, incluidos los propios del Derecho Privado, era un mal camino que empobrecía la dogmática del Derecho y conducía a una inevitable vulgarización jurídica”.

El académico también se refirió a la relevancia de Barros en la promoción de los estudios de posgrados entre los nuevos abogados. “A él le debemos gran parte, si no todo, el florecimiento que hoy día vive nuestra disciplina, con muchos jóvenes talentosos que han realizado sus doctorados en diferentes universidades y que de una u otra manera están vinculados a su magisterio, pues o han sido sus alumnos o reconocen que han recibido su ayuda y estímulo”, aseguró.

Un ejemplo personal: aunque no pretende ubicarse entre las últimas generaciones, “porque de eso ya han pasado más de 25 años”, Corral recuerda que al regresar de su doctorado en la U. de Navarra, en 1990, el profesor lo recibió en su oficina de director del Departamento de Derecho Privado de la U. de Chile, donde estuvo entre 1987 y 1992, “a pesar de que no me conocía, y tuvo palabras y gestos de estímulo que en ese momento fueron muy provechosas para mi vocación académica”

 

Sus autores y temas

El libro se divide en cuatro secciones principales, en las cuales es posible encontrar ensayos de algunos de los más destacados académicos nacionales provenientes de las más diversas universidades, como Hernán Corral, Agustín Squella, Antonio Bascuñán Rodríguez, Fernando Atria y Daniela Accatino.

1. Filosofía, teoría y metodología del derecho: Antonio Bascuñán R., Fernando Quintana, Esteban Pereira y Javier Wilenmann.

2. Derecho Constitucional, administrativo y regulatorio: Agustín Squella, Lucas Sierra, José Miguel Valdivia y Nicolás Rojas.

3. Derecho Civil

– Contratos: Antonio-Manuel Morales, Íñigo de la Maza, Adrián Schopf, Lilian San Martín, Carlos Pizarro, Álvaro Vidal y Sebastián Ríos.

– Responsabilidad extracontractual: Hernán Corral, Daniela Accatino, Cristián Banfi, Alberto Barros, Susan Turner, Susana Espada y Paulo Montt.

– Bienes: Fernando Atria, Daniel Peñailillo, Eduardo Court y María Agnes Salah.

4. Derecho Procesal: Ramón Domínguez, Juan Carlos Marín y Rodrigo Correa.

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Fuente: El Mercurio Legal